VIVIR CENTRADO EN CRISTO
CADA DÍA
Porque para mí el
vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Filipenses 1:21
Vivir centrado en Cristo es lo mejor que nos
puede pasar. Llevar esto a la práctica con acciones concretas hará que vivir
bajo el señorío de Cristo sea un estilo de vida, y que este estilo de vida se
sostenga a través del tiempo, esto es lo que completará nuestro bienestar
espiritual.
En esta semana veremos algunas acciones concretas
que nos ayudarán a vivir centrados en Cristo cada día y veremos que es posible
decir como el apóstol: “para mí el vivir es Cristo”. Vivir como Cristo vivió,
tratar de sentir como él hubiese sentido, intentar tener las motivaciones de
Amor que nuestro Señor tuvo, llevar su nombre y esperanza a aquellos que no lo
tienen debería ser el objetivo de todos aquellos que anhelamos centrarnos en
Él.
¿Esto será fácil? Claro que no ¿Esto será
imposible? Por supuesto que no. Ni fácil ni imposible, solo tenemos que
tomarnos de su mano y permitir que Él vaya guiando nuestros pasos y mostrando
el camino que debemos seguir.
Persiguiendo algunas de estas acciones concretas
veremos cómo cada día crecemos y nos parecemos más a Cristo.
En el libro de Hebreos en el Nuevo Testamento
encontramos algunas indicaciones que nos llevaran a vivir con Cristo en el
Centro de nuestras vidas y como ya hemos dicho durante esta semana las
consideraremos. Estas acciones son las siguientes.
1.
Temer a Dios.
2.
Acercarnos a Dios.
3.
Mantenernos firmes.
4.
Despojarnos de todo peso y pecado.
5.
Mantenernos en comunión.
Observar estas acciones producirán en cada uno de
nosotros el fruto que necesitamos los que tenemos a Cristo como el Señor de
nuestras vidas.
Es el fruto del Espíritu Santo en nuestras vidas
y debemos anhelarlo cada día, como esa manifestación espiritual que no solo nos
bendice individualmente a cada uno sino que los demás lo disfrutan de nosotros.
“Más el fruto del
Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre,
templanza; contra tales cosas no hay ley”.[1]
En este día, tenemos que analizar nuestras vidas
y considerar las situaciones por las cuales estamos pasando. Una persona
centrada en Cristo debe ver las bendiciones que Dios le da y ser agradecido por
lo que Dios nos está dando. Una persona que vive con Cristo en el Centro debe
aprender a ver las pruebas o situaciones difíciles como una oportunidad de
aferrarse en dependencia a Aquel que es el más grande y que quiere guiarnos a
través de esa situación.
Debemos poder decir hoy como el apóstol dijo “para mí el vivir es Cristo”
Acompáñame en esta
oración:
“Señor, este día quiero
comenzarlo tomado de tu mano y además contigo en el Centro, te cedo el control
de mi vida en este momento y declaro al vivir solo por Ti, que hoy abandono mi
planes y vivo para ti, tu agenda de hoy para mi es mi agenda. En el nombre de
Jesús”

0 Deja tu comentario o saludo:
Publicar un comentario