SEÑOR Y SALVADOR
Porque de esta manera os será otorgada amplia y
generosa entrada en el Reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. 2ª Pedro 1:11
Uno de los temas más importantes al estudiar el
Señorío de Cristo en nuestras vidas, es el tema acerca de la obra de Cristo
realizada en la Cruz y sus consecuencias en favor nuestro, ésta acción de
Cristo a nuestro favor nos hace salvos.
La palabra de Dios nos deja claro que ésta
Salvación es por Gracia, nos es por méritos propios, no es por lo que hayamos
hecho, es por lo que Él ha hecho.[1]
La obra más grande que Dios pudo haber hecho a
través de Cristo es nuestra Salvación, es por eso que los que hemos creído en
Él y lo hemos aceptado como el Salvador de nuestras vidas, debemos incorporar a
Cristo como nuestro Señor.
Que Él sea nuestro Señor y Salvador le da sentido
a la obra salvífica de Dios, la completa. Salvación es lo que ha hecho por
nosotros y Señorío es lo que nosotros le reconocemos como consecuencia de la
Salvación que nos ha dado. Y esto completa el pacto que hicimos con Él: que Jesucristo
nos salvaría y nosotros le serviríamos en Santidad y Justicia todos los días de
nuestras vidas[2]. La
única manera de vivir en Santidad y Justicia durante el resto de nuestra vida
es solo si “Cristo está en el Centro de nuestra vida”. Eso es Señorío de
Cristo.
El Salvador Jesucristo nos ha dado la solución
eterna a nuestra incapacidad de ser salvos por nuestros propios medios. La
única razón por la cual Cristo tomo nuestro lugar fue para darnos la salvación
tan grande, que debemos cuidar con temor y temblor.
El pastor Jorge Himitian[3]
nos dice que el mensaje de los apóstoles en la biblia es claro, “ellos no mutilan el mensaje, ellos
declaran sin dejar dudas que Cristo murió y resucito para ser Señor”[4].
Cristo murió en la cruz para darte la Salvación y
para ser tu Señor, no se concibe una idea sin la otra, van juntas y tenemos que
empezar a vivir de acuerdo a esta verdad.
Si contamos en la Biblia los vocablos relacionados
con lo que en español traducimos como Señor veremos que el énfasis en el Señorío
de Cristo está implícito en el mensaje de la Escritura. La palabra Salvador
(Soter en griego) la encontramos en 16 oportunidades, sin embargo el vocablo
Señor (Kyrios en griego) tiene una recurrencia de 610 veces.
¿Cuál es el mensaje de estas cantidades? ¿Cuál es
la conclusión a la que llegamos?
¿Que el Señorío es más importante que nuestra
Salvación? Claro que ¡NO!, rotundamente ¡NO!
El mensaje es que debemos aceptar la salvación tan
grande por fe y reconocerle nuestro Señor, este es el mensaje claro de la
Palabra.
Muchos cristianos aceptan a
Cristo como el salvador de sus vidas, sin embargo, el que está en el centro de
sus vidas es su propio ego, es otra persona, es el dinero, es el trabajo, son
los proyectos, etc.
¿Es Cristo el Señor y
Salvador de nuestra vida?
Si es Señor y Salvador, no
solo habrá direccionado nuestra vida hacia la eternidad, sino que también
guiará cada paso, cada acción, cada motivación en nuestro día.
Has esta oración:
“Señor, hoy comprendo que he aceptado tu sacrificio y he obtenido así una
salvación que yo no hubiese podido obtener, gracias por esta salvación tan
grande. Pero delante de ti, te doy el lugar más importante en mi vida, el
centro de mi ser. Te reconozco el Señor de mi vida, en el nombre de Jesús”
[1]
Efesios 2:8-9
[2]
Lucas 1:71-75
[3]Jesucristo
es el Señor, Jorge Himitian

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