Deléitate asimismo en Jehová, Y él te
concederá las peticiones de tu corazón. Salmo 37:4
Deleitarse en el hebreo tiene un significado bien práctico, deleitarse
es obtener placer en relacionarme con Dios, no es una experiencia mística, ese
deleite implica gozo, bienestar, complacencia, confianza.
El pasaje citado nos declara una
realidad que en ocasiones no tomamos en cuenta, ese deleite en Dios nos da como
resultado que las peticiones de nuestro corazón son concedidas. Este espacio de
reflexión persigue encontrar el cumplimiento de esta promesa, quizá haya
alguien que tiene en este día una petición a Dios que hace tiempo está levantando
como una oración sincera y espera la llegada de esa petición.
Tenemos entonces que volver al deleite en Dios. El salmo 16 dice que en
la Presencia de Dios hay plenitud de gozo y a su diestra hay deleite para
siempre.
El énfasis mi querido amigo tiene que estar en el deleite, no en las
peticiones, la respuesta a lo que estamos pidiendo sin duda llega, pues Dios lo
ha prometido “todo lo que pidieres al
padre en mi nombre, yo lo haré” y otra vez “hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre, pedid y se os dará…” Esa
son palabras de Jesús en el evangelio de Juan. Y más “buscad las cosas de arriba (deleite en Dios) y todos las cosas
serán añadidas.
David en los salmos nos habla del principio del deleite en Dios y sus
cosas, “me deleitaré en tus estatutos”, “tu
ley es mi deleite” “me he deleitado en hacer tu Voluntad”, “tus consuelos
deleitan mi alma” “bienaventurado el hombre que teme al Señor, y se deleita en
sus mandamientos”, “me deleito en hacer tu Voluntad”
En este día caminemos poniendo el énfasis en el deleite en Dios y lo
demás viene como consecuencia, espéralo porque sin duda llegará, Dios lo ha
prometido, Él no miente. Al deleitarte en Dios viene la Paz que hoy necesitas,
llega la fuerza que has perdido, se hace presente el ánimo renovado por Dios.
Si has perdido la capacidad de deleitarte en Dios, comienza hoy, lee Su
Palabra, ora con fe, busca Su Rostro, pasa tiempo a Su lado y llegará el
deleite en Él y tu vida será transformada, las peticiones llegarán como
consecuencia de lo primero.
Haz esta oración: “Señor, quiero que hoy seas mi deleite, reconozco que
me ha costado deleitarme en ti, hoy comienzo el día buscando tu presencia y en
ti me deleitaré”
Dios te bendice
Pastor Jorge

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