"La muerte y la vida están en poder de la lengua. Y el que la ama comerá de sus frutos".
Proverbios 18:21
La Palabra de Dios nos enseña acerca del poder de las palabras, ellas tienen una tremenda fuerza sobre nuestras vidas. Hemos aprendido del poder de ellas, las palabras que declaras te proyectan y te conducen hacia una bendición o ellas te atan a una declaración contraria y te llevan lejos de la bendición que Dios tiene preparada para ti. Con lo dicho, tus dichos y declaración deberían contener palabras que te encaminen hacia esa bendición que estas esperando que venga a ti y que les llega a todos los hijos de Dios.
Cuando Moisés envió a los doce espías a ver la tierra que Dios les había dado como heredad[1], estos doce espías vieron la misma tierra, cada uno de ellos vio lo mismo, sus ojos contemplaron las mismas imágenes, las mismas situaciones, todos ellos estuvieron en el mismo lugar. Miraron la bondad de aquella tierra, los montes, los valles, los frutos de la tierra, todo, absolutamente todo.
Ahora fíjate bien este detalle, que aún mirando lo mismo los doce, hubo dos posiciones diametralmente opuestas.
Diez de ellos, solo vieron los obstáculos y declararon que era imposible entrar a semejante tierra, rescataron que la tierra era grande y buena, pero declararon con sus palabras que era imposible entrar a causa del tamaño de sus habitantes, es más, la manera de mirar la tierra les hacia hasta “saber según su parecer” como les veían a ellos los habitantes de la tierra que Dios les había prometido a ellos, ellos pensaban que los habitantes de la tierra les veían a ellos como langostas. Así es cuando veas solamente los peros o pones la atención solamente en los obstáculos, tienes asegurada antes de empezar la derrota.
0 Deja tu comentario o saludo:
Publicar un comentario